11 jul. 2013

E-piso-dio 033 · La Jungla de Cristal II

(25-12-1997) ¡Navidad... Dulce Navidad! A veces me siento como John McLane: sitio equivocado, día equivocado. Hace unas horas, con mi madre, mi hermana y mis abuelos, pasé una Nochebuena maravillosa, familiar, feliz al fin y al cabo. Echando muchísimo a mi padre, como siempre, pero feliz al ver felices a los míos (que también le echan de menos, pero lo disimulan mejor que yo). Abrazos, lágrimas, sonrisas, las mismas anécdotas de todos los años de cuando mi madre y nosotros éramos pequeños... pero una cena que es el reflejo de lo que me gustaría organizar a mí dentro de unos años. Y después del tradicional empacho de gambas y turrón me quedé sentado en la butaca del despacho de mi casa en Castellón viendo 'La Jungla de Cristal II' (la alternativa era 'Loca Academia de Policía II', y como segunda parte me gusta más la de La Jungla). Y hoy teníamos que continuar con la celebración de anoche, con las sobras de ayer más el caldo de Navidad con sus pelotas de Navidad y el calor de una sobremesa más alargada en el tiempo... pero esta mañana, a eso de las 8, me han llamado por teléfono. ¡Era Emilio! Sí, mi querido (cada vez mucho más querido) compañero de piso, que se había quedado a pasar estos días sólo en Barcelona, extrañamente sólo...

     ... Y no me llamaba desde nuestra casa en Aribau para felicitarme la Navidad, sino más bien lo hacía por algo relacionado con los regalos que le había traído Papa Noel. ¡Me llamaba desde la Comisaría de Polícia! "Oye Andrew, por favor, ya sé que es pedirte mucho, pero podría coger un tren y venir a sacarme de aquí. En casa, en mi habitación, en el segundo cajón de la cómoda, debajo de mis camisas hay un sobre con miles de pesetas: ¡píllalo! Y cuando vengas me pagas la fianza". Éste sería el resumen de su llamada navideña... jo-jo-jó. ¿Y qué iba a hacer yo? Alberto se ha ido con su familia unos días a Francia y a mí me pillaba más cerca... ¡Nosotros dos somos su familia aquí, y la Navidad es eso, ¿no?! Y si te estás preguntando qué hizo el genio de Emilio anoche para acabar durmiendo en comisaría... te lo cuento otro día, en otro momento, que ahora se está duchando (después de haber dormido no con las mejores de las compañías) y en cuanto salga vamos a celebrar juntos la Navidad, como debe ser, con un tupper de comida que nos ha preparado mi madre, de todo un poco... ¡como su Navidad! (hablo de la de Emilio eh).

18 may. 2013

E-piso-dio 032 · El indomable Will Hunting

(01-11-97) Este fin de semana me he quedado aquí en Barna porque tengo que entregar unos cuantos trabajos bastante importantes para la semana que viene y es mejor así... además mi madre me ha dicho que tampoco hace falta que suba y baje todos los findes Barcelona-Castellón, Castellón-Barcelona que es mucho dinero (¡y ya te digo!). Aprovechándolo Alberto y yo fuimos ayer al cine, como no, a ver 'El indomable Will Hunting'... y nos moló mogollón, de principio a fin, pero sobre todo el final. A la salida del cine no podíamos parar de hablar de otra cosa, y en cuanto llegamos a casa nos pusimos a informarnos por Internet sobre el filme. Se ve que la película está escrita por Matt Damon y Ben Affleck, dos de sus protagonistas junto con el crack de Robin Williams y Minnie Driver, que hace de chica, y el director es Gus Van Sant (creo que hace unos años comenzamos a ver una peli también dirigida por él con River Phoenix y Keanu Reeves... pero sólo vimos el principio. El primero de estos dos es el actor que murió de sobredosis con veintitrés años, y que sale en la última de Indy... ¡Qué pena!). En fin, que nos emocionamos... y ya nos estamos flipando demasiado con la idea de escribir algo juntos. ¡¿Qué le vamos a hacer, si somos unos cinéfilos creyentes?! (en el cine).
     Por otro lado esta mañana ha entrado Emilio en mi habitación, a eso de las 12, cuando se ha despertado, tambaleándose un poquito aún de los restos de los efectos de anoche, y me ha preguntado: "¿Tú entiendes algo de lo que dice la canción 'La caja del diablo' de Los Planetas? Porque yo no. Y me lo estuvo preguntando toda la noche una tipeta y me dejó rayadísimo...". Al principio no sabía ni lo que me estaba diciendo, y la verdad es que la fama de su cantante, el J, es conocida por todos (me refiero a la fama de que no se entiende muy bien cuando canta). Entonces pusimos la canción en cuestión en el radiocasete, que dura más de nueve minutos, y te puedes creer que la tuve que escuchar varias veces para saber solamente de qué iba... porque lo de descifrar la letra tela marinera. Ya te ves a los tres, el propio Emilio, Alberto y yo aquí en mi habitación dándole al pause y a rebobinar cada dos por tres del radiocasete para ir apuntando lo (poco) que íbamos entendiendo. ¡Después, tras mucho buscar por Internet, encontramos la letra! Sí, sí... su "amiga"...
     Y ya para acabar por hoy, ¡madre mía, qué desastre! María, que no he sabido nada de ella durante el verano, y eso que le escribí una carta que después me dijo que se le olvidó contestarme... pero que lo tenía pendiente, volvió de sus vacaciones sin novio (además de guapísima, muy morena y con el pelo corto). Y el día de la fiesta de inauguración del año universitario, la semana pasada, va y me pongo enfermo y no puedo ir (en la cama con fiebre y gastroenteritis: lo que viene a ser diarrea de toda la vida, por algo que comí y que me sentó fatal). Una vez que me apetece ir a una fiesta y me quedo en casa a caldos... ¡Qué contradicción! En fin, que sigo en ayunas...

23 abr. 2013

E-piso-dio 031 · Jó que noche (After hours) Vol.2

(07-10-97) Vuelvo... por fin. ¿Por dónde me había quedado? Ah, sí... por el FIB. ¡Madre mía! Se acabó el verano más largo de mi vida y ya estoy de vuelta, al pie del cañón aunque sin mucha pólvora, en Barcelona, con mi Periodismo y mi diario... compartiendo piso otro año más con dos fenómenos atmosféricos: Alberto & Emilio. Pero como hoy no tengo ningunas ganas de repasar (sí, seguir repasando tras el descalabro veraniego) las que me han quedado del año pasado para esta nueva temporada escribiré sobre aquella mítica noche del 10 de agosto... tormentosa, calimotxera, destructiva, festivalera, refrescante y huracanada. ¡Welcome to Benicàssim my friends!
     Recuerdo que al día siguiente, paseando por el pueblo para ver los restos del naufragio y con las tiendas de campaña del camping desperdigadas y hechas trizas a nuestro paso, mucha gente de distintos sitios de España con la que hablabas se lamentaba principalmente porque no había podido disfrutar de Blur, su grupo preferido. Nosotros tres también nos quedamos con las ganas... muchísimas ganas de verlos: ellos eran nuestro cabeza de cartel preferido de este año, pero lo que vivimos allí dentro del polideportivo, en el campo de fútbol, aquel domingo es irrepetible y algo que contaremos por los siglos de los siglos a nuestros hijos, nietos y bisnietos. ¡Amén!
     Andábamos por el velódromo escuchando a no sé qué grupo en el escenario más pequeño, mirando camisetas y chapitas que comprarnos de recuerdo cuando comenzó a llover... ¡Nadie preveía lo que estaba al caer! (bueno, a punto de caer, mejor dicho). Y tratamos de resguardarnos un poco donde pudimos, apelotonados unos con otros y con otras... pero no fue suficiente. Entonces una vez empapados nos dio igual seguir mojándonos y nos subimos para arriba, al Escenario Maravillas, valientes nosotros, mientras la tormenta mutaba a huracán en un abrir y cerrar de ojos. Y allí estábamos los tres y poquito gente más, frente al grupo escocés Urusei Yatsura del cual creo que no conocíamos ninguna canción... tal vez ni siquiera su existencia, hasta aquella velada. Y si elegimos STAR cantando bajo la lluvia (o tarareando, mejor dicho) era porque luego actuaban Blur... ¡Woo Hoo, when I feel heavy metal...! Pero a Zeus se le debieron cruzar los cables y mientras los Urusei Yatsura tocaban su 'Siamese' un estruendo, quien sabe si fue un rayo galáctico, se escuchó en todo Benicàssim y el propio escenario acabó derrumbándose sobre sus cabezas, con aquel músico aporreando su guitarra mientras el resto del grupo se las piraba volando para que la ira de dios no cayese sobre ellos. ¡Brutal! Y allí estaba yo, con la boca abierta y sin dar crédito a lo que estábamos viviendo, a lo que estaba pasando. ¡Fue un milagro que salvasen su vida por unos pocos metros... y otro que ninguna de nosotros y de los pocos  privilegiados que aguardábamos entre charcos viendo a nuestras espaldas desfilar en orden a todo el mundo fuera del recinto no nos constipásemos! La Organización estaba desbordada y yo... pensando en que el año que viene volveremos, de eso estoy muy seguro, y espero que Blur se animen a pesar de todo y también lo hagan... en Benicàssim. ¡Larga vida al FIB!

27 mar. 2013

E-piso-dio 030 · Jó que noche (After hours) Vol.1

(10-09-97) ¡Vaya nochecitas! Por una parte, la que me espera hoy... y por otra parte, la del domingo 10 de agosto (hoy hace exactamente un mes).
     Y hago mías las palabras del genial mago Pepe Carroll porque en ambos casos, y por diferentes motivos... ¡Vaya nochecita! Sí, porque mañana mismo comienzo mis exámenes de septiembre: por ese motivo desde hace unos días estoy ya en Barcelona, perdiendo el tiempo más que otra cosa, viendo a ver si levantamos esto (me refiero a las asignaturas que me quedaron del primer curso de Periodismo)... y la velada se me antoja larga y dura (muy dura), a no ser que las fuerzas ya no me acompañen y me quede sopa, con la consiguiente pérdida del último repaso del último día, que en mi caso casi suele ser como la mitad de lo que llevo estudiado hasta la fecha: en el Colegio me servía, en el Instituto ya comencé a notar las consecuencias, y en la Universidad las notas han sido las que más lo han notado... ¡y no es que este verano haya estudia mucho para contrarrestar mi falta de lucidez invernal! Menos mal que tengo la excusa del primer año. La faena será mía el curso que viene.
     Y vaya nochecita aquella de agosto, en Benicàssim: más exactamente, el domingo del FIB... porque cuando uno hace alusión a esos días los nombra como "viernes del FIB", "sábado del FIB" y "domingo del FIB". A ver pues por dónde empiezo yo: bueno, mientras hago este breve descanso y tomo carrerilla para después seguir dándolo todo, escribiré a modo de resumen lo que allí aconteció, sin explayarme a groso modo dando detalles, porque bastante tenemos con recordarlo para siempre... y las fotos que nos hicimos bajo la lluvia... ¡¿Qué digo yo bajo la lluvia?! Bajo el diluvio universal: sólo que la única fauna que había allí dentro, en el velódromo, éramos seres humanos más o menos civilizados. Aunque por suerte, para lo que pudo pasar, no pasó nada... o casi nada. Porque la lluvia ya estuvo tocándonos los huevos (y también dos huevos duros) durante todo el fin de semana, pero nadie podría preveer que durante ese tranquilo y apacible domingo (del FIB) se fuese todo a la mierda... i avant!
     Soy más cinéfilo que melómano, mucho más... pero reconozco que una de mis debilidades son Blur, eso sí. Y Oasis también, todo sea dicho. Pero Blur me encantan. Con lo cual estaba muy ilusionado con que viniesen a tocar a mi pueblo, nunca mejor dicho. Y por todos los rincones de Benicàssim se escuchaba el whoohoo! de su 'Song 2'. ¡Qué emoción, qué alboroto!... nuestro gozo en un pozo. El viernes (del FIB) vimos y disfrutamos a The Chemical Brothers, Teenage FunClub, Echobelly y The Divine Comedy, entre otros. El sábado (del FIB) fueron los Suede, Dinosaur JR, Nosoträsh y Rinocerose. Y para el domingo (del FIB) quedaban ellos: Blur (y el resto de grupos nos daban igual...). Por la tarde el tiempo nos dio una tregua y nos imaginamos la noche que estaba por_venir... y Emilio tuvo la "genial" idea de poner 'Transpotting' en el vídeo, porque le hacía ilusión. Mientras, Alberto y yo repasábamos el repertorio de los Damon Albarn y compañía... En aquel momento, a eso de las 16 horas, ninguno de los tres suponíamos la que nos iba a caer encima (a nosotros y a Urusei Yatsura). ¡¡¡Joder, qué tarde se me ha hecho y todavía no he contada nada!!! Uf, continuaré...

22 feb. 2013

E-piso-dio 029 · Loca Academia de Policía II

(08-08-1997) Y llegó el verano y con él las vacaciones estivales para quien se las merecía más que yo, por lo que había estado estudiando durante el curso (Alberto), y para quien se las merecía infinitamente menos (Emilio), porque vive todo el año a la bartola, sin pegar ni golpe. Alberto ha estado "mediterreando" entre Barcelona y Benicàssim durante todo el mes de julio y Emilio hoy nos contará por dónde ha parado, de viaje, que nos tiene en ascuas... porque hoy, esta tarde, nos volvemos a juntar de nuevo los tres, ni más ni menos que para ir al FIB. ¡Sí!, al Festival Internacional de Benicàssim de música Pop-Rock. Y yo gozo del privilegio de tenerlo instalado a pocos metros de mi villa, en el velódromo, aquí en la zona del Torreón... pero de eso ya tendremos tiempo de hablar largo y tendido, y ya escribiré sobre lo sucedido, sobre lo que va a acontecer durante este a priori alucinante fin de semana que nos espera (pero sólo de lo que se pueda contar, por si acaso...).
     De lo que sí voy a hablar antes de echarme una mini-siesta y estar así a punto para esta noche (que luego me tomo dos cervezas y como no esté descansado, me vengo abajo) es de aquella noche, a finales de junio, en el mismo centro de la Ciudad Condal, en un apartamento de auténtico lujo donde nos invitaron a, supuestamente, disfrutar de una velada inolvidable... y aquello acabó siendo una pesadilla gracias a... sí, al angelito de Emilio. Pero vayamos por partes: primero al llegar ya se puso gallito con el de seguridad, un gorila del este de Europa que no me quería dejar entrar porque no estaba en la lista, y es que se ve que algún/a iluminad@ había apuntado mi nombre mal (¡Qué casualidad que fuese el mío únicamente!), y entramos por casualidad porque bajó la anfitriona justo con la amiga que había invitado a Alberto, y convencieron al de la puerta de que se portaría bien... ¡¿De que se portaría bien?! ¡¡¡Ja!!! La anfitriona no se imagina en ese momento la que le iba a caer encima... Bueno, llegado este punto creo que lo que en un principio estaba dispuesto a contar, a escribir, para que quedase plasmado en mi diario para siempre y acordarme de ello cuando tuviese que invitar de nuevo a Emilio a cualquier evento (este finde se queda en casa de Alberto), y más teniendo en cuenta que también tengo una hermana, pero he llegado a la conclusión de que lo quiero borrar de mi mente ipso-facto. Resumiento: la anfitriona, durante la fiesta, echó de menos a su hermanita de 16 años (que no los aparenta, todo sea dicho), un pelín ebria y con muchas ganas de marcha, y cuando nos dimos cuenta estaba en la habitación de sus padres con... ¡Sí, con él!... con mi querido amigo Emilio. Y hasta aquí quiero seguir escribiendo. En septiembre ya contaré si seguimos repudiados por el resto del alumnado... por culpa de Emilio, al cual nos tuvimos que sacar a rastras de la fiesta ante los gritos de la joven hermana de la anfitriona que juraba y perjuraba que se había enamorado de él... y la atenta mirada (asesina) de todos los invitados.
     Y eso es todo. Este fin de semana meto en el congelador los apuntes de las que me quedaron para septiembre, ya que en casa tampoco me riñen por ello (aunque me insisten en que me ponga las pilas, que este verano -como todos- me estoy despistando un poco con tantísimo cine) porque al tener el festival en casa tampoco me iba a poder concentrar muy mucho... y mira que yo no soy mucho de salir de fiesta, pero me gusta ver el ambiente y a los Chemical Brothers, Suede y Blur... aunque amenaza tormenta en el ambiente (y no es porque Emilio ya haya aterrizado en Benicàssim).

16 ene. 2013

E-piso-dio 028 · Loca Academia de Policía I

(02-07-1997) Después de cuatro día dándole vueltas, Alberto y yo hemos llegado a la conclusión que el error no fue ir a aquella fiesta... sino llevarnos de invitado a Emilio. Pero retrocedamos hasta hace unos días para entender mejor este pequeño desastre en el que nos hemos metido... y lo peor de todo es que si alguna vez durante este primer semestre de Universidad llegamos a tener un cierto status o respeto entre nuestros compañeros... en una noche, ¡qué digo yo una noche!... en una hora Emilio fue capaz de dilapidarlo. ¡Qué vergüenza! La gente nos señala, nos apunta con el dedo...
     La semana pasada (no recuerdo qué día) invitaron a Alberto, una amiga suya de clase, a una megafiesta universitaria que se estaba preparando en casa de una chica de Madrid que está forrada, con el lema: "Sólo para muy valientes. Temática: Movida Madrileña". Me explico: Esta chica en cuestión había heredado de sus hermanas mayores (¡y menudos genes tiene esta familia!) una vieja tradición que dice que una semana antes del fin de los exámenes, o tal vez unos quince días, en aquella casa majestuosa que poseen sus ancestros en el mítico Paseo de Gracia se celebra una velada festivo-lúdica destinada únicamente a todos aquellos estudiantes que tienen el valor de aparcar (mejor dicho: apartar) varios días sus exámenes por pegarse el desmadre de los desmadres. Y a mi compañero de piso, que cae bien a todo el mundo, le invitaron y le dijeron que si quería podía llevar acompañante (porque solamente entra en aquella mansión la gente que esté en la lista... y si estás en la lista pero le caes más al gorila de la puerta, ya no entras). Pero bueno, a lo que iba: hace unos días le invitaron y él nos dijo que no sabía si ir, porque hoy tenía su último examen, y era una troncal bastante jodida (lo mismo que yo, que hoy también ha sido mi último examen)... pero ante la insistencia de Emilio que estuvo día y noche diciéndonos: "Vamos, nos tomamos una y nos volvemos a estudiar... Si yo sólo quiero ir para ver al ambiente". ¡¿El ambiente?! Madre mía... el ambiente. Y como ni Alberto ni yo le sabemos decir nunca que no, pues el sábado por la noche para allí que nos fuimos, medio-arreglados y con la impresión de que aquello no iba a ser únicamente una copita y a la cama... ¡no! Pero qué íbamos a hacer, si a Emilio se le veía tan ilusionado. El problema fue que después de todo lo que allí aconteció ni Alberto ni yo hemos tenido cuerpo hoy, ni el valor, (porque no teníamos el coco para el remate final) de hacer nuestro último examen del semestre... que arrastraremos, lamentablemente, para septiembre. Después del verano... ¡¿qué nos espera?!


Continuará...