11 abr. 2012

E-piso-dio 002 · La Jungla de Cristal

(25-09-1996) Lo reconozco: soy lo que vulgarmente se conoce como “de pueblo”. Y no es que considere que mi ciudad, Castellón de la Plana, capital de la provincia de Castellón y de la comarca de la Plana Alta, sea un pueblo, no… ni mucho menos, lo que pasa es que yo, que no he visto mucho Mundo, por ahora, cada vez que salgo de casa la lío… y espérate que pronto me va a tocar coger el Metro a mí solito, y entonces sí que voy a parecer un paletillo total (lo del Metro es un tema muy personal, que en cuanto lo pise sé que me va a entrar pavor o miedo escénico: ¿Y ahora qué, me voy a la derecha o a la izquierda?). Pues si hasta ahora lo peor había sido perderme este verano en el aeropuerto del Prat, aquí en Barcelona, e ir a Llegadas cuando me esperaban en Salidas*, ha sido comenzar el otoño y liarla parda en la Universidad. Más concretamente en su cantina.
   Antes de ayer, el lunes, fue el primer día que pisé mi nuevo y majestuoso Campus, que está en Bellaterra (Cerdanyola del Vallès) a unos 30-35-40 minutos del centro en coche (algo más de 20 kilómetros) pero con los atascos matutinos que nos estamos desayunando nunca se sabe... También se puede ir en tren e imposible ir andando. Creo que el Metro no llega hasta allí, pero se lo tengo que consultar a Alberto, que por suerte también va a estudiar Comunicación Audiovisual en el mismo recinto que yo, así que cuando él quiera iremos en su coche y cuando no en ferrocarril o en autobús, que he visto que tenemos una parada debajo de casa… Por cierto, menudo pedazo de Campus: ¡Brutal!, pero vamos a lo que vamos. La mañana fue un poco de puertas abiertas y había alumnos de otros años que, por grupos, te iban enseñando las instalaciones y diciéndonos dónde nos íbamos a tener que matricular al día siguiente y en qué planta estaban nuestras clases, etc… Pasé esa jornada un poco desorientado pero bien, sin sobresaltos, ya que casi todo el rato estuve con Alberto. Por la tarde fuimos a ver a sus padres, que me tienen y les tengo un montón de cariño, y por la noche, ya en casa, tuvimos sesión triple de La Jungla de Cristal: vimos la 1, la 2 y la 3, que acaba de salir en video. "Yippee-ki-yay, motherfu...". ¡Menudo genio Bruce Willis!
   Ayer martes la cosa cambió substancialmente. No madrugamos en exceso para volver a la Universidad (Autónoma de Barcelona) a matricularnos ya que Alberto tenía cita a las 11:30 h. y yo a las 12 h., así que ponle que llegamos a las 11 h. y, aprovechando el viaje, mientras él se iba a lo suyo, como yo tenía un poco más de tiempo me dirigí a la cantina a colgar un anuncio que habíamos preparado a ordenador en el cuál poníamos que estamos buscando compañero o compañera de habitación, bueno, mejor dicho, buscamos a alguien que ocupe la habitación que nos sobra del nuevo piso, que no sé si lo he dicho ya pero ¡es que el nuevo piso es de traca mix! Allí me tomé con tranquilidad un café-bombón (y no es que en la Universidad tengan lo que “nosotros”, los castellonenses, conocemos como bombón, es decir, café con leche condensada, pero como ya me había advertido mi hermana, que este pasado verano estuvo haciendo un curso de Diseño aquí, pues me traje los sobrecitos de casa con la leche condensada y así me preparo los míos, de bombones) y me subí a matricular. Cuando acabase había quedado con Alberto en la misma puerta del bar para comer juntos, de ese modo íbamos tomando más contacto con la verdadera vida universitaria, y así fue: él se llevó un bocata de butifarra catalana con el pan con tomate –pa amb tomàquet- y yo llevaba uno de albóndigas también con tomate, pero frito, que me encanta, de un tupperware que me había preparado mi madre. Pues como me iba contando… ¡Qué desastre! Que no vi el cartel que había encima del microondas donde ponía Si us plau, no introduir menjar amb paper d'alumini, es decir, Por favor, no introducir comida con papel de aluminio. Metí mi bocadillo, giré el indicador del tiempo entre el minuto y medio y los dos y fui a preguntarle a Alberto, que estaba en la barra pidiendo unas Coca-Colas, si sabía dónde podíamos comprar patatas fritas… y entonces se comenzaron a escuchar los gritos y las avalanchas se sucedieron de ipso facto, con la gente atemorizada poniéndose las manos en la cabeza contemplando el esperpento y la violencia de las llamas. No, no fue exactamente así, pero dándole un toque dramático mola más. La verdad es que sí, me tuvieron que avisar porque del microondas salía fuego acompañado de bastante humo... y yo me quedé sin bocadillo de albóndigas.
   Lo del bocata era lo de menos: lo peor fue el ridículo que hice, porque al microondas creo que no le pasó nada ya que las llamas salían del papel de aluminio… me parece, no lo tengo muy clarinete. Pero lo que más me molestó es que un grupito de tías que rondaban a Alberto en el momento del incendio le dijeran irónicamente: Cómo se nota que tu amigo es de Valencia eh (lo decían por las Fallas, jaja, me parto). ¡¡¡Y yo no soy de Valencia… soy de Castellón!!!

*En mi defensa diré que fui a la Salida de Emergencia de las Llegadas… en fin, yo vi Salida y ahí que me fui; como si no hubiese tenido bastante en el Instituto.

4 comentarios:

  1. jajajajaajaj anda Andrés empieza con buen pie, eh??
    ... este diario promete!!!!
    ya estoy deseando leer el capítulo 3 y tambien que aparezca Emilio! eso si que tiene que ser.. de traca

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    1. jajajaaa si preguntas por Emilio es porque te has leído la novela eh ;)
      ¡¡¡Muchísimas gracias x tus palabras!!!
      Sí, Emilio aparece en el episodio 003 ;)
      Espero que te guste.
      Un fuerte abrazo y, de nuevo, infinitas gracias x comentar el nº 002

      www.facebook.com/noteriasdemi

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  2. Respuestas
    1. Lo importante es STAR ;) Luego ya veremos cómo STARmos, no?! jejejeee

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¿Qué fue del verano del 96?